LA COMPETITIVIDAD EXTERNA DE ARGENTINA EN SU NIVEL MÁS ALTO DESDE 2011

Se trata de la capacidad para vender bienes y servicios producidos localmente a otros países. Es medido por el Banco Central de la República Argentina.


La competitividad externa de Argentina durante la primera semana de abril de 2019 se encuentra en el nivel más alto observado desde el 2011, al promediar 121 puntos el índice del Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM). Este valor indica que la competitividad actual se encuentra en un 21% por encima de la que existía el día 17 de diciembre de 2015.

Luego de tocar un mínimo reciente durante diciembre de 2015, con las sucesivas devaluaciones de enero 2016, segunda mitad de 2018 e inicios de 2019, se alcanzó este nivel. Es el principal indicador que favorece una visión optimista sobre la posibilidad de generar estabilidad cambiaria a corto plazo, tras la concesión de un superávit persistente a favor del país en el marco de su comercio exterior.

Para tener una mejor noción de la importancia de este indicador, durante los años 1998 y 2002 (bajo el régimen de la Ley de convertibilidad) el ITCRM se movió entre 68 y 82 puntos, tocando dicho mínimo de 68 puntos a fines de 2002. Contrastando con dicho período, el ITCRM se movió entre 155 y 167 durante los años 2006 y 2008, se generó así un persistente superávit en el comercio exterior.

En Argentina, el ITCRM es elaborado por el Banco Central de la República Argentina y actualizado diariamente. Tiene en consideración dos componentes principales: El primero es la inflación de precios y el segundo es la cotización del dólar. Ambas variables se miden tanto en Argentina como en los principales países con los que la Argentina comercia.

Como el BCRA lo expresa, “Este índice mide el precio relativo de los bienes y servicios de la economía argentina con respecto al de los de los principales 12 socios comerciales del país, en función del flujo de comercio de manufacturas.”

De este modo, cuando el ITCRM se incrementa es indicativo que mejoran las condiciones e incentivos tanto para que los exportadores argentinos incrementen sus ventas al exterior como para que los importadores externos aumenten su demanda por productos argentinos.